Por qué reservar con cierta antelación garantiza mejores sendas y descanso en el Camino
Hay dos momentos en el Camino de Santiago que marcan el ánimo del día siguiente: cuando te calzas las botas por la mañana y cuando apoyas la cabeza en la almohada de noche. Después de varios caminos completados, aprendí que la diferencia entre una etapa que fluye y otra que se atraganta suele decidirse semanas antes, delante de una pantalla. Reservar con antelación no le quita magia a la senda, le da margen. El margen para escoger dónde dormir, ajustar distancias a tu cuerp